Álvaro Arbeloa lleva toda la vida ligado al Real Madrid y por lo tanto a la capital española. Salmantino de nacimiento, su casa la tiene cerca del Bernabéu y de Valdebebas. Y es que el actual entrenador del conjunto blanco eligió La Finca para residir en una impresionante vivienda.
Arbeloa vive junto a su mujer y a sus 4 hijos, por lo que la casa está pensada para el disfrute familiar. Es cierto que no suele destacar por hacer públicos muchos detalles de su vida privada. Aún así, hay algunos detalles de su vivienda que sí que hemos podido averiguar.
Una casa luminosa y cálida
En las pocas fotos que hemos visto en redes sociales, Arbeloa ha mostrado que posea una casa luminosa y cálida, que mantiene el ambiente familiar. Con un salón en el que predominan los colores claros lo que destaca es el sofá. Una enorme pieza para que quepan los 5 miembros de la familia.

Iluminado con luz natural y con una alfombra para dar la sensación de ser todavía más acogedor el salón. También rompe la monotonía de las paredes con algún cuadro con aire expresionista. Es sin duda el toque más moderno y que supone una ruptura con el resto.
Una casa ideada para el disfrute
Arbeloa planeó una casa hecha para el disfrute, con una cocina utilizada para celebraciones más íntimas. Con muebles de madera y una mesa en la que poder sentarse a comer en familia. Pensado para el día a día y para poder ser utilizada por todos.
Es en el exterior donde se concentra la mayor zona para disfrutar de reuniones con familia y amigos. Una piscina separada mediante una cristalera y un porche para pasar el rato cuando el tiempo lo permite. Todo ello junto a un jardín que permite jugar o entrenar a todos ellos.
Un lugar estratégico elegido por Arbeloa
La elección de este lugar para vivir no es una casualidad, sino que fue una decisión estratégica de Arbeloa. Al igual que muchos futbolistas del Real Madrid eligió La Finca por su situación. Se encuentra a menos de media hora en coche tanto de Valdebebas como del Santiago Bernabéu.
Además, la casa cuenta en su zona exterior con plantas anti espías que les permite tener más intimidad. El jardín está rodeado de una especie de arizónicas que sirven de barrera para las miradas desde el exterior. Algo importante para tener más privacidad y convertir la vivienda en un refugio.