Santi Cañizares se labró una carrera como portero en equipos como el Real Madrid y el Valencia, donde más huella dejó. Sin embargo, al colgar los guantes parece que tampoco le ha ido mal del todo. Y es que ha contado algunos de los secretos sobre sus inversiones.
En el año 1998, Cañizares cambiaba el Real Madrid por el Valencia y llegaba a la capital del Turia. Un buen momento para invertir en casas ya que era “bastante sencillo” aumentar ese dinero. Pasar de 180.000 euros al millón era la fórmula de conseguir aumentar el patrimonio.
Cañizares da las claves de sus inversiones
"Cualquier persona que llegara a Valencia y viera un piso en la Gran Vía de 150 metros cuadrados, estaríamos hablando de lo que ahora son 180.000 euros, pues esto lo puedo pagar y este piso nunca va a hacer daño aquí. Luego se vendió por cerca del millón de euros. Era bastante sencillo" recordó Cañizares.

Unas declaraciones que hizo el ex portero en una entrevista en el podcast ‘¿Dónde invierten los futbolistas de élite?’. Era un momento donde el precio de las casas subía sin parar. Hasta que unos años después esta burbuja explotó y desembocó en una crisis financiera muy grave.
La crisis puso todo en riesgo para los futbolistas
No solo Cañizares, sino que fueron muchos los futbolistas que en estos años invirtieron en casas. Sin embargo, eso se transformó en un gran riesgo un poco después, cuando la crisis estalló. Y es que los que no tenían tanto dinero como los jugadores lo pasaron mucho peor.

Cañizares sigue contando que “he visto a compañeros con parcelas que decían 'esto vale 3 millones de euros' y luego no valía nada. Mucha gente se arruinó porque estaba apalancada por encima de sus posibilidades". Una época muy dura que parece que el portero pudo sobrellevar.
Lo peor de Cañizares con las casas
El peor momento de Cañizares con las casas llegó mucho antes y es que estuvo a punto de perder la suya. "Yo con 22 años, con mi primer dinero ganado en Primera, tuve que sacar mi única casa de la subasta. Aquello fue una magnífica experiencia porque ahí empecé a darme cuenta de que había que guardar el dinero".
Es por ello que lanza un consejo: "Muchos futbolistas jóvenes piensan: 'El dinero está entrando constantemente, así que me lo puedo gastar sin ningún problema porque no va a dejar de entrar'. Pero eso es un error fundamental".