El FC Barcelona decidió prescindir del videomarcador 360º para el nuevo Camp Nou que sí tiene el Santiago Bernabéu por una cuestión económica, y ahora el club azulgrana se enfrenta a la dificultad de encontrar a un proveedor adecuado para las 3 pantallas gigantes que pretende colgar de la cubierta del estadio en sustitución del videomarcador pensado inicialmente. En Can Barça se enfrentan a un nuevo problema porque su patrocinador Ambilight "no tiene la tecnología suficiente" para instalar estas pantallas.
Hay novedades en las reformas del Camp Nou y no son buenas noticias para el club azulgrana. Joan Laporta aspira a que las obras del Camp Nou estén finalizadas a finales de 2027 o, como máximo, a comienzos de 2028. Pero para ello, debe colocar la cubierta de 48.000 metros cuadrados y los videomarcadores, para cuya instalación todavía no ha encontrado un proveedor adecuado.
El Barça descarta a Ambilight para sus pantallas gigantes del Camp Nou
Desde el Barça han rechazado que Ambilight, la firma que posee la prestigiosa marca de televisiones Philips, se encargue de esto a pesar de que es uno de sus patrocinadores. La empresa holandesa no colocará los televisores porque en el club catalán afirman que "no tienen la tecnología" necesaria. A final de temporada, dicha empresa dejará de patrocinar al club y en Can Barça prefieren buscar a otro proveedor.

La marca asiática Midea será su sustituto en la manga de la camiseta del Barça, un acuerdo que se anunció el pasado mes de septiembre. Aun así, tampoco es una compañía que pueda hacerse cargo de lo que necesitan los culés. Y es que haber prescindido del videomarcador 360º está trayendo grandes quebraderos de cabeza.
¿Por qué el Barça no instala un videomarcador 360º en el Camp Nou?
Aunque suena a chiste, Elena Fort, vicepresidenta institucional y responsable del Espai Barça, aseguró hace un par de años que "los aficionados se despistan" con el videomarcador 360º y que "no son rentables económicamente". Si el Barça no los sabe rentabilizar es una cosa, y otra es que no sean rentables. El Real Madrid es la mejor prueba posible de que se pueden rentabilizar y muy bien. Los culés prefirieron no gastar los 5 millones de euros que costaba.
El Barça, a día de hoy, continúa sin encontrar quién les instale las pantallas gigantes que irán en el lugar del videomarcador 360º, y que serán colocadas colgadas de la cubierta y de forma estratégica para que se puedan ver desde todos los puntos del estadio. O esa es la idea, porque ni siquiera se ve todo el terreno de juego desde muchas partes del estadio, tal y como denunciaron algunos aficionados tras la reapertura.
Sea como sea, el Barça aún tiene tiempo para conseguir quién le haga este trabajo. Tal vez el problema es que no tiene cómo pagarlo, no que no tiene quién se lo haga. No será hasta el final de las obras cuando las pantallas se instalen, una vez que la cubierta, que no será retráctil, esté instalada (verano de 2027).