En el año 2020, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez compraron un terreno en Cascais, Portugal. Tenían la intención de construir una mansión espectacular para vivir allí una vez el futbolista se retire. Se encuentra en la urbanización de Quinta da Marinha, que es una de las más lujosas de Portugal. Su parcela es de 12.000 metros cuadrados, por lo que esperaba ser algo realmente impresionante.
El 16 de enero de este año terminaron las obras, pero ha pasado mucho tiempo desde el comienzo y han tenido muchos retrasos en estos seis años. También hubo cambios en el equipo técnico y tuvieron algunos conflictos legales que les obligaron a modificar sus diseños principales. Pero según Marca, lo que ha provocado que el portugués y Georgina pongan a la venta la casa es que no cuentan con la privacidad que se esperaban en un principio.

Los vecinos están muy cerca
La urbanización, además de las grandes casas, cuenta con todo tipo de lujos para compartir. Entre ellos hay campos de golf, centros de hípica y otras actividades que provocan que las personas hagan mucha vida por la zona. Y claro, desde algunos puntos hay bastante visión de la casa de Cristiano Ronaldo y Georgina. Por eso mismo, el luso habría intentado comprar esos terrenos para tener más privacidad, pero los otros propietarios se negaron.
Ahora tiene sentido que Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez hayan tomado la decisión de vender su casa por 35 millones de euros. Es una vivienda espectacular, pero para ellos es importante no estar constantemente viligados por personas curiosas. Al final, son dos personas muy mediáticas a las que se le juzga por cualquier cosa.

Todavía quiere jugar
El 5 de febrero Cristiano Ronaldo cumplirá 41 años, pero no quiere colgar las botas. Lleva 960 goles y tiene el objetivo de alcanzar los 1.000 para hacer un récords espectacular. Además, quiere seguir luchando por títulos con el Al Nassr, y también con la selección de Portugal. Sin embargo, es consciente de que cada vez le quedan menos partidos representando a su país, y es muy probable que en el Mundial los represente por última vez.
Mientras tanto, está gozando de un salario espectacular en Arabia Saudí, rodeado de los suyos. También le está sirviendo para potenciar sus negocios y tener preparada una vida llena de lujos después de su carrera como jugador. El luso no se ha conformado únicamente con lo que ha ganado del fútbol, sino que ha invertido en muchos negocios. Por eso mismo, aunque vendan la casa de Portugal, seguro que se construye una igual o mejor en el futuro.